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NOTICIAS
Noticias y Protagonistas, 11 de abril de 2010

Cubriendo un bache

Actualmente, en la mayoría de los casos de accidentes de tránsito, hasta que se arriba a una condena que conlleva la inhabilitación pueden pasar varios años. Mientras tanto, la persona imprudente que lo originó continúa conduciendo y poniendo en riesgo la vida de otros.

El diputado por la Coalición Cívica Abel Miguel presentó un proyecto ante la Legislatura de la provincia de Buenos Aires en el que se establece que los jueces de Garantías puedan hacer retención del carnet de conductor y dictar una prohibición de conducir a quienes estén involucrados en un accidenten en el que haya heridos graves o personas fallecidas.

Noticias & Protagonistas: ¿Qué lo motivó a presentar este proyecto?

Dip. Abel Miguel: La mayoría de los accidentes de tránsito en nuestro país ocurren por negligencia de los conductores; la cifra es elevadísima. A pesar de esta realidad, el Código de la Provincia de Buenos Aires no contempla actualmente el retiro del registro hasta que no termina el proceso judicial. Cada vez que ocurre un accidente de características graves se lleva adelante un proceso que dura mucho tiempo, y mientras tanto, los conductores imprudentes pueden seguir cometiendo hechos serios con fallecimientos o heridos graves.

N&P: ¿En la actualidad no existe esa posibilidad?

AM: Por el momento siguen manejando como cualquier otro ciudadano, y nosotros creemos que con esta ley se va a evitar la discrecionalidad para manejar como a uno se le ocurra. En la Ley nacional está contemplada la posibilidad del retiro del carnet, el Código Penal lo tiene, pero no el Código de Procedimientos de la Provincia de Buenos Aires.

N&P: Hacemos votos para que prospere.

AM: El trámite tiene tiempos que hay que respetar, lo importante es que no quede cajoneado. Esperemos que pase por todas las comisiones que corresponda. Me da la impresión de que va a ser viable porque no genera controversia política. Tenemos la esperanza de que se trate en el año.

N&P: Algunas informaciones recientes indican que a partir de este proyecto, por ejemplo, le retirarían el carnet a Rodrigo “la Hiena”Barrios. Sin embargo, no es posible legislar hacia atrás, es decir, afectando acontecimientos pasados, ¿no es verdad?

AM: Por supuesto. El criterio jurídico es desde que se aprueba en adelante, pero alguna vez tiene que hacerse.

N&P: Volviendo al tema de los accidentes, usted, que es de Junín, ¿por cuál ruta va a la ciudad de La Plata?

AM: Eso es un drama. Desde Junín podemos tomar la Ruta Nacional 7, que es de las más peligrosas y donde se producen muchos accidentes. Cuando no tengo que pasar por la ciudad de Buenos Aires tomo rutas alternativas, las provinciales con menos tránsito pero con mucha falta de mantenimiento. Más del 60% de las rutas provinciales tienen su vida útil vencida y poseen baches en toda su extensión, no tienen demarcación; en fin, otro de los dramas que demuestran las falencias del Estado.

N&P: Y si queremos ser coherentes y severos con quienes conducen con imprudencia, ¿en qué lugar queda el Estado cuando nos pone en riesgo cada vez que salimos a las rutas?

AM: Sabemos que lo que presentamos soluciona una fracción del problema. Pero si en la provincia tuviéramos las rutas principales –7, 9, 5, 8- convertidas en autopistas o autovías como la 2, habría menos accidentes. Y si la provincia de Buenos Aires realizara un mantenimiento mínimo de demarcación, parte del problema se evitaría. Muchos después de un accidente, accionan contra el Estado con éxito porque la falencia es tremenda.

N&P: El ingeniero Laura es autor de un proyecto de 10.000 kilómetros de autopistas, pero no parece haber interesado demasiado a alguien.

AM: Conozco al ingeniero Laura, porque fuimos convocados en su momento. Aquello quedó en el tintero porque había problemas de financiamiento y un tema de exceso de retornos. Pero más allá de eso, era un proyecto de caminos que conectaba a todas las capitales del país por medio de autovías, el sueño de todos.

N&P: Lástima que nadie se ocupó de pensar cómo llevarlo a cabo…

AM: Aquello tenía un costo de 30.000 millones de dólares en la década del ’90. Puede ser una cifra importante, pero solucionaba el problema de tránsito conectando nuestro inmenso país, en el que dejó de existir el sistema de ferrocarriles. Porque si no priorizamos el ferrocarril, tampoco habrá rutas que aguanten: la cantidad de camiones que transitan cargados con cereales, contribuye a destruir las rutas, no se pueden mantener bien con este nivel de tránsito pesado.

N&P: En  las rutas de Chile, a diferencia de nuestro país, se realiza un control estricto de la tara de carga y eso hace la diferencia en la calidad de mantenimiento del asfalto. En Argentina los camiones circulan con un exceso del 30 o el 40% de la carga máxima permitida, ¿cierto?

AM: Es otra falencia. Hemos retrocedido en el tema porque años atrás, Vialidad de la Provincia de Buenos Aires tenía balanzas móviles y se controlaba. Ahora la carga se vigila en las rutas en las que hay peaje, pero en las otras, las provinciales, no se controla nada, y eso agrava el estado de las carreteras.

Rutas bonaerenses

La Provincia es recorrida por casi cinco mil kilómetros de rutas nacionales y, según una de las últimas evaluaciones de la Dirección Nacional de Vialidad, el 56,87 % se encuentra en mal estado. A los cinco mil kilómetros de las rutas nacionales, que para los camioneros son los que están en mejor estado, se les suman los 10.500 kilómetros de rutas provinciales.

Sólo dos rutas bonaerenses están concesionadas -la Autovía 2 y la Interbalnearia 11-, las demás son mantenidas por la zonal vial a la que pertenecen, que no alcanzan a realizar las reparaciones de la cinta asfáltica y mantener en buen estado la señalización del camino.

Los problemas de las rutas bonaerenses se repiten en todos los distritos: falta de señalización, pozos, banquinas inexistentes o peligrosas, y un trazado que actualmente es obsoleto para las velocidades a las que son transitadas. La gran mayoría de estas rutas  fueron construidas hace más de 30 años y en la actualidad, para encontrarse en estado transitable, deben ser reparadas en forma permanente.