El diputado bonaerense y presidente del Bloque de la Coalición Cívica- ARI, Walter Martello, consideró que la situación actual no es únicamente responsabilidad policial debido a que "los desaciertos son responsabilidad también del gobierno provincial por su fluctuante y errática política en materia de drogas" y explicó que los datos oficiales demuestran algunos avances pero "mantiene una situación de status quo general que nos preocupa en demasía".
A pesar de los índices preocupantes relativos al tráfico de drogas en la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad tiene una particular mirada respecto al combate contra el narcotráfico y su presunto “éxito” en la gestión Scioli.
La policía de la provincia de Buenos Aires ha demostrado tener serias deficiencias en su lucha contra el narcotráfico. La ley de desfederalización oportunamente aprobada por la mayoría oficialista tampoco ha contribuido a aplacar este flagelo.
Las denuncias por corrupción dentro de la estructura de la fuerza son moneda corriente, factor que ha hecho trascender aún más el desprestigio de la fuerza frente a la sociedad por la cual debería velar, con lo cual la gente no denuncia o teme hacerlo en este tema.
El cuestionado accionar de la policía se ha convertido en un problema endémico de la fuerza al mismo tiempo que no se lo puede analizar en forma aislada, cabe también destacar que la declaración de emergencia policial vigente desde hace 6 años que pone a toda la fuerza en estado de disponibilidad y faculta a la autoridad a sortear los mecanismos tradicionales de investigación y sanción del personal contribuye como factor psicológico a que ese personal tenga menor convicción en enfrenar estas situaciones tan complejas.
Pero no es únicamente responsabilidad policial debido a que los desaciertos son responsabilidad también del gobierno provincial por su fluctuante y errática política en materia de drogas.
Como aspecto positivo, desde el ejecutivo provincial se admite por primera vez, después de muchos años, la existencia de “cocinas” para el estiramiento y por ende la producción de cocaína en Buenos Aires.
Así surge un aumento de los procedimientos e investigaciones, y se reconoce por ejemplo que en el 2008-2009 se descubrieron 28 de esas “cocinas” contra 7 desarticuladas en el 2007.
Sin embargo los datos son contradictorios respecto al decomiso de las sustancias: así vemos que a pesar de haberse efectuado un 34,5% más de operativos y procedimientos en el 2009 respecto del 2008 (21.929 contra 16.322), el año pasado se incautó menos Cocaína, exactamente 1069 kilogramos menos (2.288 en el año 2008 y 1219 en el 2009), lo que representa un 46% menos.
En el caso especifico del PACO en el año 2009 se incautaron 9343 dosis menos que el año anterior (69.706 en 2.008, 60.363 en 2.009) esto significa un 13.40% menos.
Si bien este número puede parecer importante resulta sumamente insignificante en el orden a la cantidad de presuntos adictos a esta sustancia, se trata de 165 dosis por día prácticamente lo que consumen 5 jóvenes con problemas de adicción de un universo de aproximadamente 500.000 adictos.
La incautación de Éxtasis se mantuvo en un nivel igual al del 2008, en el orden de las 3000 dosis.
Respecto de las Metanfetaminas en todo el periodo de la gestión de Scioli, se incautaron 201.397 dosis, pero estas se hallaron en un solo procedimiento importante por cierto, el conocido como Caso de Ingeniero Maschwitz en el año 2008, lo que también es cierto que durante el 2009 no se produjo ningún procedimiento de incautación de esta sustancia.
Esta situación es acompañada además de una cifra que se debe tener en cuenta el ministerio de seguridad admite que en el 2009 en los once primeros meses se detuvieron a 34.976 personas por infracciones a la ley de estupefacientes (Ley 23.737) un 36,41%, seguramente en orden a la importancia de estas detenciones y su relación con el narcotráfico habría que preguntarse:
¿Cuántos de ellos eran vendedores al menudeo?;
¿Cuántos fueron procesados y condenados?;
¿A qué segmento social responden en su mayoría?;
¿Existen en esas detenciones vinculaciones entre sectores de la policía o policías exonerados y los detenidos?;
¿En qué relación respecto al total de los detenidos?; ¿se manifiesta entre ellos la certeza de que son cada vez más jóvenes , más pobres y menos instruidos?;
¿Cuántos de ellos son menores de edad? ;
¿Cuántos de ellos participan de programas de reinserción social?; ¿cuántos fueron derivados a los institutos de menores?;
En el caso de los liberados, ¿cual es el control que ejerce el patronato de liberados?;
¿Cuándo el Ministerio de seguridad habla de las programas interdisciplinarios de políticas de prevención, a cuales se refiere?;
¿Por qué el Gobernador no ha cumplido su anuncio de elevar a Secretaría de Estado, la Subsecretaría de Atención de las Adicciones?;
¿Por qué el presupuesto de la misma es en términos reales igual o menor al del año pasado?.
En definitiva los datos oficiales demuestran algunos avances pero mantiene una situación de status quo general que nos preocupa en demasía.
La Plata, viernes 22 de Enero de 2010.-
*Diputado bonaerense y presidente del Bloque de la Coalición Cívica- ARI. |