En su nota el diputado provincial Walter Martello (Coalición Cívica) da a conocer que la Provincia mantiene deudas con muchos de estos Hogares. A pesar de las declaraciones de aumentar un 30% el monto de las asignaciones por chico, todavía no se materializó, y no ha pasado de ser una mera declaración por parte del gobierno de Scioli.
Los niños en riesgo social son aquellos cuyos derechos son menoscabados siendo víctimas de diferentes tipos de maltrato. Desde el maltrato físico, psicológico, abuso, trabajo infantil, hasta la mendicidad y el abandono, se esconden un abanico de situaciones donde los menores protagonizan este grupo vulnerable. La franja etarea de edad entre 6 y 14 años muestra el mayor porcentaje de población bajo la línea de pobreza e indigencia, 341.000 niños entre 6-14 años son pobres e indigentes. Seguidos por los adolescentes de entre 15 y 19 años que conforman el grupo de pobres e indigentes sumando 150.000 personas.
La delicada situación que atraviesan niños y adolescentes requiere de fuertes políticas de inclusión, y una verdadera vocación de protección que no son precisamente una de las prioridades del gobierno provincial. De otra manera no se entiende, el poco interés del ejecutivo respecto a los Hogares Convivenciales y Centros de Día de nuestra Provincia, que tienen serias dificultades para funcionar, por carecer de apoyo, de recursos humanos y materiales. Siendo la triste realidad, que un montón de estos centros hayan tenido que cerrar sus puertas porque además la Provincia adeuda los pagos correspondientes a los 700 pesos que se paga por chico.
Según datos de la Red de Hogares y Centros de Día de la provincia, hay 341 centros de día -donde los menores pueden estar unas ocho horas por día- y 165 hogares convivenciales - donde los chicos viven. Los Hogares Convivenciales sustituyen al menos transitoriamente el rol familiar. En estos espacios se les brinda a los niños una casa en la cual vivir, educarse, jugar, ser cuidados y queridos más allá de las problemáticas que cada uno de ellos pueda tener. Se les brinda la posibilidad de recuperar el lugar de niño que la mayoría de ellos perdió por diversas causas. Desde esta red denuncian que reciben por mes por chico 720 pesos, cifra que consideran "insuficiente" porque además no se actualiza desde 2008.
La refutación más grande es que pese a los discursos acerca de la inclusión de los marginados, desde la Provincia se apunta a hacer directamente lo contrario: desfinanciar sistemáticamente estos lugares que protegen y promueven los derechos de los niños al punto de que muchos de ellos cerraron sus puertas.
La Provincia mantiene deudas con muchos de estos Hogares, como en el caso del Hogar Máximo Gil de Chacabuco a quienes la Provincia les adeuda 2 meses de becas de $700 por chico, haciendo que el Hogar subsista con aportes de la gente y profesionales que no les cobran, pero comprometidos con una deuda de $5000.
Las mencionadas Instituciones reclaman una actualización del monto en función de la inflación real. A pesar de las declaraciones de aumentar un 30% el monto de las asignaciones por chico, y llevarlo de 720 pesos a 960 pesos, (cifra que aún no cubre las necesidades por chico), la verdad es que todavía no se ha materializado, y no ha pasado de ser una mera declaración.
Como es sabido, hay datos fehacientes que indican que la pobreza tiene mayor impacto sobre niños y adolescentes en comparación con los adultos. Por esta razón, el estado deberá adoptar las medidas administrativas y legislativas necesarias, para proteger al niño de toda clase de atropello a sus derechos vitales.
Estas instituciones contribuyen a mejorar la calidad de vida de los niños/as favoreciendo la inclusión y la igualdad, brindando mayores oportunidades de convertirse en ciudadanos responsables; por eso no es entendible la falta de respuesta a los reclamos que realizan las instituciones para obtener recursos que garanticen su funcionamiento.
La promoción de derechos de la niñez es un tema prioritario en cualquier sociedad que aspire a ser democrática y justa, y requiere, por sobre otros temas, la atención de quienes nos gobiernan."Ningún niño nace delincuente, ni asesino". En el camino hacia su adolescencia muchos de estos niños/as pasan cosas que hacen que sus oportunidades sean limitadas, que tomen malas decisiones justamente por no haber tenido contención, protección ni enseñanza.
No debemos engañarnos, son políticas de construcción a largo plazo, pero el único camino posible para poder darles alternativas positivas a estos niños, próximos jóvenes, para que no incurran en la delincuencia. El Fuero de Responsabilidad penal Juvenil indica que en el año 2009 se iniciaron casi 29.000 IPP (Investigaciones Penales Preparatorias) a menores de 18 años. Esas cifras deben bajar, con inclusión, oportunidad e igualdad.
Sin embargo el Gobernador no apoya estas instituciones, que sin recursos, difícilmente puedan funcionar, por el contrario, patrocina bajar la edad de imputabilidad de los menores.
Ernesto Sábato describía esta realidad cuando decía “al regresar de noche a casa, los veo hurgar entre las bolsas de basura, hundiendo en la inmundicia sus pequeñas manos, destinadas a los columpios y a las calesitas”. Es desde ahí que hay que corregir el rumbo, la niñez no debe encontrar a los niños mendigando su inocencia. La dignidad, una demanda pendiente.
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